Eso me pareció, un suspiro...

Un suspiro que se convirtió en 30 minutos eternos, en los que deambulaba por el pasillo sin ton ni son.

30 minutos donde mi mente entró en colapso.

30 minutos donde mi corazón pareció pararse con el tuyo.

Hoy hace siete meses de la muerte de mi padre.

Y te hecho de menos.