Del director Chan Wook Park este triller de Corea del Sur ve la luz en 2003.

En 1988, un hombre con una vida corriente, es secuestrado delante de su casa. Cuando despierta, está encerrado, sin saber dónde ni por qué. Mientras Dae-su intenta aclarar qué le ha pasado, se queda horrorizado al oír en las noticias que su esposa ha sido brutalmente asesinada. La policía lo cree el principal sospechoso, ya que en la escena del crimen encuentran su sangre. El tiempo pasa, y decide escribir todo lo que ha hecho en su vida.

Un día, alguien vaporiza la habitación con gas y Dae-su se desmaya. Dae-su vuelve en sí. Está libre. Le han dejado un teléfono móvil y una cartera llena de dinero. Recibe la llamada de un extraño, que le dice que ahora le toca descubrir el porqué de su encarcelamiento. Un pasado olvidado le revelará el secreto.

Un película retorcida y de lo más extraña, a su vez, para mi gusto, sumamente interesante.

Un besito y feliz domingo lluvioso!