Un año después de mi visita a Madrid ayer volvió a producirse el binomio.
Maria, mi Maria, anda por ciudad condal y yo encantada de la vida. Maria siempre ha estado ahí en los peores momentos, ella fue la que, justo hace un año, me enfundó una corona y una varita para empezarme a sentir como cenicienta... pasé de estar en el suelo con la cara llena de tristeza a estar en un palacio, con mi corona y mi varita y una sonrisa, de oreja a oreja.
Ella es más madre que amiga, ella es la que me da caña cuando me equivoco, ella es la que me espavila, pero también es ella la que me llama cuando anda hecha un flan, cuando esta tristona... y yo me moría por abrazarla...
Decidme, ¿no es adorable?
Ya iré poniendo más fotitos...
Se os añora, aunque no ande demasiado por aquí.
Un abrazo.

Pues si, es realmente adorable,
Espero que le hayas dado unbuen abrazo,
MUCHOS BESOS!!!
pues vuelve a Madrid, que algunos te recibieremos bien.
Es una gran suerte contar con alguien asi...
Pero segurisimo que tu te lo mereces...
Un beso muy grande...