Vuelvo con los derechos enumerados por Quino a través de nuestra pequeña Mafalda y todos sus compañeros.


Derecho a una protección especial para su desarollo físico, mental y social.



Que los niños se vean protegidos de la anticuada educación agresivo-eclesiástica en la que la disciplina iba más allá de cualquier beneficio para su desarrollo personal es algo por lo que se debe luchar día a día. Nada de reglazos en los nudillos o en la punta de los dedos, nada de tizazos en la cabeza, ni de reproches negativos e insultantes,ni de pisotones y nada de collejas de esas que te desmontan la trenza en espiga que tanto se ha esmerado tu madre en hacerte a las 7 de la mañana. Hay que basar la educación en la comprensión y en la progresividad personal de madurez de cada uno de los pequeños. Por eso, desde mi humilde visión a traves de mi también humilde blog, abogo por la lucha de una educación más personal, por la dedicación al niño, en grupo y de forma individual, por un profesorado más actualizado, innovador y conscientes de las capacidades de cada uno de sus alumnos.

Y por fín a viernes! Y no tengo planes! YUJU!

aish...mundo cruel...

se os quiere.

Un beso