Otro bar con stylo, que ya hace demasiado tiempo que no os muestro las maravillas que Barcelona nos ofrece en el campo del ocio. Esta vez os voy a intentar llevar, con mis palabras, a una teteria que descubrí la semana pasada. Estaba lloviendo, paseaba con Luís por la calle taller y recordé que un par de días atrás pasamos por delante de una tetería que tenía buen aspecto. Pero antes de empezarcon el lugardebo mi pequeño homenaje a Luís.
El hombre que me brinda asilo político cuando necesito alejarme del ruido de la ciudad para acercarme al silencio de las mañanas costeras deCastelldefels, el es el que me lleva de compras a sabiendas del mal estar que le producen los centros comerciales, el que por su culpa mando al carajo una semana de gimnasio porque me lleva de restaurantes envolviéndome en un no parar de comer todos los días que paso con el, el que nada más despertar me ofrece un té sin vacilar ni un momento, el que me hace reir hasta queme duelen las mandíbulas, es el paleta que más fluye moviéndose al ritmo de Steel Pulse mientras yo estoy sentada en el sofá, mirándole, divertida por ver como vuela con el reague...

En fín, un hombre sincero, amable, cariñoso, valiente, trabajador...toda una joyita chicas!!

Pues a lo que íbamos, paseando bajo la lluvia entramos en la susodicha teteria, en la que nada más entrar nos invitan a descalzarnos. El suelo es de parquet, suena música con retazos árabes, relajante y el ambiente huele a menta...
Mesas bajitas,miles de cojines de diferentes colores por todas partes. El local tiene dos plantas, así que nos vamos a la de arriba. El sitio está decorado de forma muy sencilla, quizá ese sea el motivo de toda la tranquilidad que alli se respiraba.

Nos sentamos en una mesa justo al lado de la barandilla, viendo desde allí la puerta y parte de la calle... la gente pasaba sin parar bajo las pequeñas gotitas de agua y nosotros disfrutábamos del lugar, de su fragancia, del silencio que envolvía todo aquello. Grandes vasos de te con menta y olor a especias... Allí pasaron las horas velozmente, risas, silencios, confidencias... Justo a nuestro lado había un narguile, para aquel que le apeteciera fumar, tabaco, eso si...
Un lugar al que os recomiendo ir si os apetece disfrutar de un buen libro o de una buena compañía, junto a un vasito de té y un rato de relax, aprovechando los cojines que invitan a tumbarse y a disfrutar simplemente de el olor a menta...

Quien se apunta??

Un besazo a todos.