Ayer, después de la retirada de Maik antes de que empezara incluso la película, decidí no quedarme en casa... Pero antes de relataros la historia, ante todo felicitar al Maikon, que hoy también es su cumpleaños, el segundo, creo recordar, que celebramos juntos. Desde que llegó de Uruguay a sido una persona muy importante para nosotros. A mi, personalmente, me ha hecho reir, ha tocado Knockin' on Heaven's door para mi, me ha abrazado toda la noche cuando lo he necesitado, ha tenido una birra fresquita cuando hacia calor y un sofá cómodo para cuando estaba cansada. En fin, con sus más y con sus menos, es uno de los grandes, sin duda. Pero todo lo que tiene de grande lo tiene de perro y de vago, que ayer me dejó más colgá que un jamón, que tenía yo mis dos invitaciones para ver Rocky y al final nada... Estos rockeros... ains... Long Live Rock&Roll nene! Mucho amor para ti cielo, pero la próxima vez que te vayas a rajar, avísame con mas tiempo... que si no es difícil rehacer la noche! Pero así se desarrolló todo:

Me dirijo a Barcelona, concretamente a Sant Andreu Arenal... El tren va casi vacio, es un lujo, en comparación a como va cuando lo cojo por las mañanas. Me bajo y espero a que llegue Cristian, hace frio, pero menos que en Cerdanyola, hay ambiente, hacia tiempo que no pasaba una noche por el centro de la ciudad. Me recoge y nos vamos al punto de encuentro con sus amigos... David, Salva y Jordi. Después de las presentaciones con los correspondientes motes nos dirigimos al metro. Salimos a una calle estrecha, concurrida... Ya estamos en Gràcia.

Nos metemos en un barecillo y encima de la mesa de golpe cuatro jarras de calimocho y un tablero parecido al de la oca... Venga chupitos!! Después de la quinta jarra y de ir un pelín desmejorados, algunos más que otros, llega la hora del torneo de futbolín. Sobre las 2:15 de la madrugada saliamos del lugar, nos paramos en una panadería... ¡¡¡ABIERTA!!! nos pedimos unos croissanes y nos vamos a patita hacia el KGB. Yo hacia rato que estaba más en mi cama que en otro sitio... pero bueno... no podemos entrar. Nos ponen una escusa barata así que vamos en busca de un taxi.

Ya estamos en Sant Andreu, pero no tengo ganas de irme a casa, así que me quedo un rato con Cristian... Son las 5:20 estoy en mi cama... y parecía que iba a ser una mierda de noche!

Así que, oficialmente empezaron ayer las celebraciones por mi 23 aniversario, ahora toca café, marujeo, tinte y máaaaaaaaas fiesta!!!

Un besazo a todos ^^