Hoy también llovía. Amaneció el día a medio nublar, pero mejor salir a andar por esas calles del centro de Barna con una nueva buena compañía. ¿Un café? Venga, nos vamos para el Starbucks, yo y mi manía de que todo el mundo vaya a tomar café allí. Sigue lloviendo un poco, pero nos quedamos en la terraza bajo esos paraguas gigantes contándonos cosas, charloteando, riéndonos y fumando(bastante). Ya no llovía pero refrescaba, así que nos hemos ido en busca de más palitos de cáncer, de Groucho, el bar que nunca encuentro y a mirar música. Enfilamos la Rambla dirección al puerto. Mimos con pintura hasta en las gafas, las flores, los puestecitos con animales... parece que todo se llena un poquito más de color. Llegamos a la altura del Mercat de la Boquería y decidimos caminarnos esas callecitas estrechas y llenas de misterio de la zona. Intentamos encontrar la Plaza del Reial y después de dar alguna vuelta que otra lo conseguimos. Busqué y busqué La peña españolista, un bar que mi primer marido cibernético me enseñó, para que Dani lo conociera porque me parecía un buen sitio. Pero para nuestra fortuna resulta que ya lo han cerrado. Bueno, casi son las 2, tienes hambre? Hace un chino... más charleta de tranquis, y llegamos al té, cigarrito y nos vamos.

Vamos Al bosc de les fades, al que ya le dedicaré más tiempo en la Sección de Bares con Stylo, porque vale realmente la pena. Un sitio mágico, donde nos sentamos entre el calor de una cogedora chimenea y un pozito que invitaba a echar monedas para pedir deseos. Un poquito más atrás una cascada y abrazandonos con sus hojas decenas de árboles por todo el local y miles de candelas iluminaban ese lugar lleno de magia. Salimos... donde vamos? Rumbo al puerto, sigue haciendo fresco pero seguimos caminando. Después de visitar simplemente la tienda del Aquarium nos hemos sentado en un banco a la orilla del mediterraneo y milagrosamente nos amaneció, nos amaneció a las 5 de la tarde. Más cháchara y vuelta a coger las ramblas. Llegamos a Plaza Cataluña, aún tenemos tiempo, vamos a cotillear a la Fnac? venga... No mires, no mires... y venga muñecos de Pesadilla antes de Navidad, y venga cámaras de fotos, y venga Ipods deseados... aaaaaaaaaaaaaarggggggggghhhh!!! No seamos crueles... volvemos a la puerta. Se nota que es viernes, la gente se está aglomerando en el archiconocido punto de encuentro, tanto para manifestaciones como para el sábado por la noche : El café Zurich.

Las 6, nos fumamos el último cigarro, agotamos las últimas palabras y nos despedimos. Quedan pendientes varias cosas... una de ellas... ese cambio de memoria, que con tanta charla se nos ha pasado. Gracias, Dani.

Feliz Fin de Semana.