Queridos cocteleros...
Os tengo totalmente abandonados, lo sé, pero os tengo que confesar que ha sido debido a causas de fuerza mayor. Un susto en la familia, unas cuantas alegrias, mucho trabajo en la casa que ojalá llegué a ser mi primer hogar en pareja y otras muchas cosas más.
El lunes empiezo a trabajar, ya por fin, en una empresa que llevaba detrás de ella casi un año, ya sabeis lo que dicen, quien la sigue la consigue!
Os he visitado de forma regular aunque muy por encima, de hay que no comente ni actualice de la forma debida... Pero creo que ya estoy aquí... y totalmente en condiciones! Con nuevos libros añadidos a la sección de la bibliotecaria cachonda, nuevas películas para cinema paradiso, refranes, historias y fotografias.
No sabía bien bien por donde empezar, pues sentía miedo, a que después de tanto tiempo sin dar señales, os hubierais olvidado de mi. Como no hay más remedio, ese reconcome solo lo puedo solucionar de una manera: Actualizando. Y por eso mismo aquí estoy.
Os contaré que carnaval se unió a mi 24 cumpleaños y a estos se le sumó un terrible dolor de cabeza... que a pesar de el, salí a la calle con mi disfraz de ninja y aguanté hasta que el cuerpo quiso...

(Un inciso, ahora que estoy actualizando me estoy dando cuenta de que hay novedades en la coctelera, bravo!)
En la imagen, Marta y yo, ataviadas con el traje oficial de ninja, nuestras espadas con dragones gravados y lo mejor... lo que no se ve, teniamos en posesión unas cuantas shurikens, unos luchacos ( del plástico del malo, pero bueno) e incluso un arco tamaño micromachines con sus flechas de ventosa reglamentarias. En total éramos cuatro ninjas, dos demonias y la enfermera de Killbill.
Aquella noche vimos disfraces de todas las clases, Playmovils, a M.A, colegialas, policias guarronas y los archiconocidos "supuestos" disfraces de terror.
La verdad fue una noche corta, pero que quedó saldada al siguiente fin de semana con una sesión intensiva del sábado solo de mujeres.
Empezó todo como una mañana de hacer varios recados y tomar un café con Nuria. A media mañana decidimos comer juntas, después de dejar a su chico en el trabajo, nos dirigimos a un centro comercial y nos pusimos ciegas en un self service chino. Confesiones, rayadas, secretos, cotilleos y marujeos en toda regla nos acompañaron. Y como suele pasar con nosotras, después de tanto rato solas, nos decidimos a cambiar de look... yo me corte el pelo y Nuria se tiñó su larga cabellera de peliroja. Compramos el tinte y después de un par de horas de descanso, empezó la sesión de belleza acelerada... que si te corto, que si te tiño, que si las pinzas, que si la plancha...
sombra aquí y sombra allá, date prisa que Marta espera! El resultado:
No somos unas top models, pero se hace lo que se puede. Y esto terminó en un te y unos cuantos bailoteos cuando Marta se unío a nosotras! Una gran noche, sin duda.
De ahí en adelante, los fines de semana han sido tranquilotes, un cumpleaños y poca cosa más.
Y no me puedo ir a la cama sin antes recomendaros, como no, un libro!
El príncipe de la niebla

Del escritor de de La sombra del viento, Carlos Ruiz Zafón y que se editó por primera vez en 1993 y reeditada como se merecía en 2007.
El autor escribió este libro para probar suerte en un concurso de literatura juvenil y con el a conseguido enganchar a jóvenes y no tan jóvenes indistintamente.
Trata de una familia que se muda a una zona costera, debido a la guerra. Max, el hijo de la familia Carver empieza a acostumbrarse al lugar, pero hay algo extraño que llena la vieja casa de la playa de malos augurios. Junto a su familia y su nuevo amigo Roland y el abuelo de este, el farero, vivireis una trepidante aventura.
De lectura fácil y rápida, es una historia trepidante llena de magia, intriga, amor, desconsuelo y lucha de unos pequeños aventureros dispuestos a destapar la extraña telaraña de sucesos extraños. No dejeis de leerlo!
Y hasta aquí la actualización, del ya Domingo 16 de marzo.
Nos iremos viendo más a menudo, y esta vez intentaré hacer honor a mi palabra. :)
Un abrazo a todos y buenas noches.